En familia, las emociones se aprenden juntos
Un espacio para que madres y padres acompañéis las emociones de vuestros peques (y las vuestras por el camino). Educativo, cálido y con los pies en la tierra: aquí no hay madres ni padres perfectos, hay familias que lo intentan con cariño.
Sin culpas, de verdad: si has llegado aquí buscando ayuda, ya lo estás haciendo bien. Criar es el trabajo más bonito y más agotador del mundo, y nadie nos dio el manual. Estas ideas son para tener a mano un día de rabieta a las 8 de la tarde, no para sacarte un sobresaliente.
Las emociones explicadas para peques
Las 6 emociones básicas, en versión para entender con tu hijo o hija. Todas sirven para algo; ninguna es «mala».
Rincón de la calma
Cuando el cuerpo se acelera, respirar juntos ayuda a volver a la calma. Pulsad el globo y seguidlo con la respiración.
Elige tu respiración
Suave, para los más pequeños
¿Listos? Respiramos juntos 🎈
Al soltar el aire más despacio que al cogerlo, tu cuerpo entiende que estás a salvo y se calma.
Actividades para hacer en casa
Herramientas sencillas, sin material caro, para los días normales y para los difíciles.
Termómetro de emociones
Un dibujo del 1 al 5 para que señale «cuánto» siente algo. Pone número a lo invisible.
Rincón de la calma
Un espacio suave (cojín, peluche, cuento) al que ir a recuperar la calma. No es un castigo: es un refugio.
Frasco de la calma
Un bote con agua y purpurina: lo agitáis y respiráis juntos mientras la purpurina baja. La mente también se posa.
Semáforo de las emociones
Rojo: paro. Amarillo: respiro y pienso. Verde: actúo. Una forma fácil de frenar el impulso.
Diario o cuento de emociones
Antes de dormir: «¿qué emoción ha venido hoy?». Los cuentos de emociones les dan palabras y personajes.
Respiración del globo
Inflar la barriga como un globo y soltar despacio. Calmar el cuerpo calma la emoción.
Mini-guías para madres y padres
Rabietas
No te reta: su «cerebro de arriba» aún está en obras. Baja a su altura, conecta antes de corregir y pon palabras a lo que siente.
Miedos y pesadillas
El monstruo es real para él. Valida sin burlarte y dale herramientas: luz tenue, peluche guardián, un «spray antimonstruos».
Frustración y «no me sale»
Acompaña el esfuerzo, no solo el resultado. Permítele equivocarse: del error nace el aprendizaje.
Celos entre hermanos
No compares ni midas el amor. Tiempo a solas con cada uno y validar: «es normal que a veces te enfades con tu hermano».
Pantallas y emociones
Acompaña, pon límites amables y nombra lo que sienten al apagarla. El aburrimiento también educa.
Despedidas y el cole
Las despedidas cortas y seguras dan más confianza que alargarlas. Un ritual de adiós ayuda: «beso, abrazo, hasta luego».
Seis ideas para tener siempre a mano
- Conecta antes de corregir: primero el abrazo, después el límite.
- Todas las emociones son válidas; algunas conductas, no. Se permite sentir, se acompaña el cómo.
- Ponerle nombre a lo que siente le ayuda a calmarlo («name it to tame it»).
- Tu calma es su calma: los peques regulan sus emociones tomando prestada la tuya.
- No existe la familia perfecta. Reparar tras un mal momento también educa (y mucho).
- El juego es su idioma. Muchas cosas se entienden mejor jugando que hablando.
Para seguir aprendiendo
- • Daniel J. Siegel y Tina Payne Bryson — «El cerebro del niño». Cómo funciona y se calma el cerebro infantil.
- • Daniel J. Siegel y Tina Payne Bryson — «Disciplina sin lágrimas». Límites con conexión, sin gritos ni castigos.
- • Marc Brackett — «Permiso para sentir» (método RULER). Educación emocional con base científica.
- • Jane Nelsen — «Disciplina positiva». Firmeza amable y respeto mutuo.
- • Rosa Jové — «La crianza feliz». Crianza respetuosa del día a día.
Lo que dicen otras familias
Madres y padres como tú. Porque criar es más fácil sabiendo que no estás solo.
Aún ninguna. Sé la primera familia en dejar la tuya.
Deja la tuya
La revisamos antes de publicarla (nada de faltas de respeto). El correo es opcional y nunca se publica.
Preguntas frecuentes de madres y padres
¿A qué edad puedo empezar a educar las emociones?+
Desde bebés: nombrar lo que sienten («tienes sueño», «qué susto») ya es educación emocional. Cuanto antes, mejor, pero nunca es tarde para empezar.
Mi hijo/a tiene rabietas enormes, ¿hago algo mal?+
No. Las rabietas son normales sobre todo de 1 a 4 años: su cerebro aún no sabe regular la emoción. Tu calma y tu presencia son la mejor herramienta.
¿Está mal que mi peque llore?+
Para nada. Llorar es una forma sana de soltar. Acompañar el llanto («estoy aquí») enseña más que cortarlo («no llores»).
¿Cómo le explico una emoción a un niño pequeño?+
Con metáforas y cuerpo: el volcán de la rabia, el frasco de la calma, las olas que vienen y se van. Y poniéndole nombre justo cuando le pasa.
¿Esto sustituye a un psicólogo infantil?+
No. Es apoyo y pedagogía para el día a día. Si te preocupa el desarrollo o el malestar de tu peque, consulta con el pediatra o un psicólogo infantil.