Acaba de terminar una relación de varios años. Te escribe de madrugada, hundida.
“Me han dejado y no sé ni cómo levantarme de la cama. Me siento un fracaso total.”
Tiene un buen trabajo bien pagado pero está exhausto. Se siente culpable por quejarse.
“Estoy agotado del trabajo, pero me da vergüenza quejarme con lo que gano.”
Cuida de su madre enferma. A veces siente alivio cuando no le toca, y eso la destroza.
“Mi madre está enferma y yo a veces siento alivio cuando no tengo que cuidarla. Soy horrible.”
Recién salida de la universidad. Ve a todos sus amigos avanzar mientras ella se siente atascada.
“Todos mis amigos avanzan y yo sigo igual. Creo que algo en mí está roto.”
Se jubila en un mes tras toda una vida trabajando. Siente que pierde su identidad.
“Me jubilo en un mes y siento que ya no sirvo para nada.”
Sigue con una pareja que la trata mal. Lo sabe, pero le quiere y teme no ser nada sin él. Pide que no la juzgues.
“Sé que mi pareja me trata mal, pero le quiero y pienso que sin él no soy nada. No me juzgues.”