Alguien te cuenta lo que le pasa y tú eliges qué decirle. Cada respuesta cambia cómo reacciona. Al final, tu puntuación y qué has hecho bien.
Los casos son ficticios y las respuestas están preescritas: es un ejercicio para practicar, no una conversación real ni terapia.
Acaba de terminar una relación de varios años. Te escribe de madrugada, hundida.
Tiene un buen trabajo bien pagado pero está exhausto. Se siente culpable por quejarse.
Cuida de su madre enferma. A veces siente alivio cuando no le toca, y eso la destroza.
Se jubila en un mes tras toda una vida trabajando. Siente que pierde su identidad.
Sigue con una pareja que la trata mal. Lo sabe, pero le quiere y teme no ser nada sin él. Te pide que no la juzgues.
Le han despedido hace una semana. Casi no se lo ha contado a nadie porque siente vergüenza, como si fuera un fracasado.