Ir al contenido
Coachingaprende cada semana

El plan si-entonces

En 1999, el psicólogo Peter Gollwitzer publicó una idea que cambió la forma de entender los objetivos: no basta con proponerte algo («voy a hacer ejercicio»), lo que de verdad mueve la aguja es decidir de antemano cuándo y dónde lo harás, en forma de «si pasa X, entonces haré Y». Lo llamó implementation intentions, o intenciones de implementación.

Un metaanálisis de 2006 de Gollwitzer junto a Paschal Sheeran, con datos de 94 estudios, encontró que las personas que formulaban su objetivo así tenían muchas más probabilidades de cumplirlo que las que solo se proponían la meta en general. La razón: al decidir de antemano el disparador («si son las 8 de la tarde, entonces me pongo las zapatillas»), delegas la decisión en el momento a un patrón automático, en vez de dejarla a la fuerza de voluntad de ese instante —que suele estar ocupada en otras cosas—.

Funciona porque conecta una situación concreta con una acción concreta, como una regla condicional en un programa: no necesitas «acordarte» de hacer ejercicio en abstracto, solo necesitas que aparezca la condición para que la acción se dispare sola.

La próxima vez que quieras cambiar algo, no te quedes en «voy a intentarlo»: escribe tu propio si-entonces.

✦ Para llevarte hoy

Elige un objetivo que tengas pendiente y complétalo así: «Si [situación concreta], entonces [acción concreta]». Escríbelo donde lo veas.

Fuente: Gollwitzer, 1999; Gollwitzer & Sheeran, 2006