El patito feo
En una granja nació un patito distinto a sus hermanos: más grande, más gris y más torpe. Todos se reían de él y lo apartaban, y el pobre patito se sentía muy triste y muy solo.
Decidió marcharse y pasó un invierno muy duro, escondido y temblando de frío. Pensaba que nadie lo querría nunca.
Cuando llegó la primavera, se acercó a un estanque donde nadaban unos cisnes preciosos. Temía que lo rechazaran otra vez… pero al mirarse en el agua descubrió que él también se había convertido en un cisne. Nunca había sido feo: solo era un cisne entre patos, en el lugar equivocado.
Cuento de Hans Christian Andersen
Para hablarlo juntos
¿Alguna vez te has sentido «diferente»? Ser distinto no es ser menos: a veces solo estás creciendo a tu manera.