¿Qué le he pedido a los Reyes Magos? Soltar el pasado y volver a ser yo
6 de enero de 2026
¿Qué le has pedido a los Reyes Magos?
¿Qué le has pedido a los Reyes Magos?
Hoy es 6 de enero y han pasado los Reyes Magos. Para la gente afortunada han traído regalos; en otros hogares, donde la fortuna no está presente en el día a día, han pasado de largo o han traído lo que han podido.
Este año yo no he pedido nada. Nada material, nada que se pueda ver el mismo día 6. Les he pedido cosas que no se envuelven, cosas que puedan durar una eternidad, que duren toda una vida.
Romper las cadenas con el pasado
Les he pedido que me ayuden a romper cualquier cadena que todavía me ate al pasado. Que toda la rabia que pueda sentir hacia personas que me han hecho daño se disuelva, que esas cadenas se rompan y me liberen del dolor que aún queda. No es un dolor alarmante ni constante, nada de eso. Simplemente quiero que mi mente quede libre para poder avanzar sin recuerdos que activan mi cuerpo sin que yo lo decida.
El dolor de la traición, del rechazo, de darlo todo y aun así no ser suficiente. De estar en una relación aportando un 90%, o incluso más, porque creía que las circunstancias hacían que tuviera que hacerlo así.
Algunos, leyendo esto, podrían pensar: ¿No lo viste venir? ¿No te dabas cuenta?
Las cosas no siempre son tan sencillas, y menos cuando estás dentro.
Pedir ayuda también es un acto de fe
Hace días que estoy pidiendo ayuda al universo, a Dios o a lo que exista. Que me ayude. Soy afortunado porque tengo fe y eso, sinceramente, hace todo este proceso más llevadero. Le pido ayuda porque todavía no soy capaz de perdonar del todo ni de soltar toda la rabia. Le pido que me ayude a romper las cadenas que aún me atan, los vínculos inconscientes que puedan quedar. Eso es lo que pido cada noche.
Algo empezó a moverse por dentro
Ayer me pasó algo muy curioso. Mientras hacía este ejercicio conecté con algo dentro de mí. No sé muy bien cómo explicarlo. Estaba en la cama, estirado, con las manos en el plexo solar, y empecé a sentir algo que irradiaba desde ahí. Una sensación muy intensa, algo que hacía tiempo que no sentía.
No sé si tiene que ver con que el día 1 conseguí llorar, algo que hacía al menos un año y medio que no podía, y que eso haya empezado a abrir poco a poco todo el saco de emociones que llevaba almacenado.
Mientras sentía todo eso, le pedía al universo que cortara esas cadenas, que rompiera las ataduras. Evidentemente aún quedan, pero sí sentí cómo algo se desvanecía. Pude pedir perdón, sentir compasión por esa persona y, al mismo tiempo, verme a mí. Ver lo afortunado que soy, la cantidad de gente que me aprecia y cómo, cuando me ven, se les dibuja una sonrisa sincera.
Volver a reconocerme
Echo muchísimo de menos esa parte de mí. Esa parte que hacía que muchas personas sonrieran al verme. Ese carácter mío se lo debo a muchísima gente, a muchos de mis amigos, a todas las personas que me han acompañado a lo largo de la vida.
Mirando hacia lo que viene
Seguramente estoy en una etapa muy reflexiva, de mucha introspección. Supongo que algo se está preparando ahí arriba. Aún no sé qué, pero me dejo llevar. Soy Virgo y ya me han dicho que 2026 va de eso, de dejarse llevar. Me va a costar, no lo niego, pero no me queda otra.
Lo que sí he pedido este año
Este año a los Reyes Magos les pido algunas cosas. No las contaré todas aquí, pero algunas sí:
Y aunque 2026 sea un año de inestabilidad, toda la estabilidad posible.
Volver a ser yo mismo, la persona divertida y cercana que siempre he sido.
Poder perdonar desde el amor y desde lo más profundo de mi ser.
Que todos los proyectos sigan adelante y que pueda acabar alguno.
Crear comunidad en Emotions.
Guía gratuita
Las 6 fases del duelo
Un recorrido claro, con metáforas de la tecnología, para entender por dónde pasa la recuperación tras un golpe emocional. Te la enviamos al correo ahora mismo.
Te suscribes a las novedades. Puedes darte de baja cuando quieras.
Comentarios
Sé el primero en comentar.